lunes, 16 de enero de 2012

Cuantos más hacen falta


Formato 16x21 en fondo negro con lápiz tinta gel.

Llevo tantos años preguntándome lo mismo, ¿por-qué?¿para qué?, no sé, o tal vez no sé, peo para que hacerlo, para que dibujar tanto, de que sirve dibujar tanto, no solo por seguir un simple impulso corporal creativo, al final solo se resume a dibujar por dibujar, a satisfacer los gusto y deseos personales, como llegar a algo tan banal como ese pensamiento, cuantas veces me lo he preguntado, esto es un quiebre conmigo mismo, una ruptura con una forma de pensar que considero simplista, para que dibujar tan bien, para que dibujar todo, si ya existe, acaso quiero solo ser un simple replicador de lo que ya fué creado, eso ya no tiene sentido, mi ego me dice que avance, que ya sé, que ya fuí y que seré, hay algo al final de tanto trabajo, hay una gran duda, no creo en los concejos de los que no hacen y hablan como si llevasen una vida haciéndolo, eso es descaro, el arte no es para descarados, el arte es tan pulcro y a la vez basto, alcanza para todos, para las "élites" y para los que quieren empezar, para los que quieren experimentar, pero mas allá de todos eso, ¿que hay? como va a ser una simple linea de dibujo tras dibujo tras dibujo sin al final no encontrar nada, como un laberinto de creación, un movimiento cíclico, pero allí mismo esta la respuesta, cuando un movimiento se hace cíclico y auto-valente, el arte como esencia pura de creación se trunca, en lo repetitivo muere, porque no es es preservar sino mas bien crear, sea lo que sea, y en el acto mismo de la repetición hay una nueva creación, pero eso ya lo sé, entonces que sigue mas allá, en el arte gráfico hay límites, yo creo que no, porque si los tuviese yo no dibujaría, hay un camino con lo incognoscible, una brecha que he descubierto pero que solo pocos pueden ver, hay algo y esa existencia de "algo" me llama, como un coro "ya encontraste el camino", un camino de sacrificio personal, de persistencia ante la adversidad del mundo que no nos deja hacer una debida introspección de nosotros, pero aún así mi resistencia a ese tipo de mundo es perpetua, no hay que luchar, en ese movimiento destructivo hay fuerza tanto como el fuego y en lo ígneo hay una llama de lo que podemos vivir, pero eso se acaba mas temprano que tarde y en esa reflexión solo hay destrucción por una desmedida ambición personal, entonces ese no es el camino, sino mas bien un método. Pero esto ya lo sé, y de que vale saber lo que no sirve, es mas bien mirar lo que hice y darme cuenta de que no fue la mejor decisión pero que aún así esos pasos me llevaron a comprender necesariamente que no tiene que ser así, eso pasa por no pensar lo suficiente o por pensar demasiado, por que el arte no es ni lo uno ni lo otro sino es "crear en pensamiento" porque no solo es crear, lo cual es aceptable pero como obviar el pensar, lo cual es inaceptable si se puede hacer, pero como se llama la unión entre ambas cosas, creo que ya supera al concepto de ARTE como tal, ya que la raíz misma de la palabra lo describe como una élite del hacer, pero no lo especifica en si mismo, entonces es obsoleto, "el arte murió", ya no es lo que tiene que ser porque su misma composición no la deja evolucionar, tiene que reestructurar su origen, porque el mismo pensamiento de la humanidad se ve reflejado en el arte, como si fuese un prisma de nuestra forma de ser, o de nuestras variables del ser, pero en intolerancia no se puede coexistir.

----lo ígneo, como fuerza creadora, consumidora y destructora de lo que existe.
----"crear en pensamiento", el cuerpo es el medio para conectar la mente y la creación.
----"el arte murió", la lógica de la palabra misma como su debida existencia no se puede transforma a menos que transforme su origen.

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